Libia: la música perdida.
Hace unos días un amigo me pasó un documental de alJazeera
que relata cómo vivieron unos músicos underground las revueltas de 2011. El
documental hace un recorrido a lo largo de los sucesos que concluyeron con el
asesinato de Gadafi, centrándose principalmente en la ciudad de Bengasi. El
perfil de los músicos es amplio, pero coinciden en su oposición al régimen y en
su gusto por la música “occidental”, prohibida por el gobierno de entonces.


El gran enemigo de estos músicos es, por ello, Gadafi, y su
alegría al saber que han ganado, que el dictador ha muerto, es incontenible. Por
ello al recibir la noticia se lanzan a la calle a recuperar el tiempo perdido,
a salir del estudio para encontrarse con la gente que quiera escucharlos en
conciertos, festivales o eventos de cualquier tipo. Sin embargo, los tiros no
paran. Siguen muriendo sus amigos, les deniegan los permisos, y poco a poco se
ven de nuevo encerrados en sus estudios, otra vez en la semi-clandestinidad. La
Guerra Civil, ajena a sus esperanzas, continúa.
Es una historia triste. A mí, frívolamente quizá, me recuerda
por oposición a la Movida. En Libia y en
España décadas de opresión cultural, de corsés temáticos y estilísticos
revientan de pronto, derrumbándose al son de Canciones de Protesta tradicionales, de Hip-Hop y de Hevy Metal. En España los años ochenta trajeron
una enorme producción musical, contestataria, desenfrenada y desenfadada, llena
de influencias extranjeras conviviendo, a veces en las mismas canciones, con la
música popular más tradicional. En Libia, a punto estuvo de pasar lo mismo. Sin
embargo, toda esa efervescencia musical, esa pulsión liberadora murió poco
después de Gadafi. Algunos se fueron del país, otros fallecieron. Los que
quedaron han perdido el impulso. El renacimiento musical de Libia ya no vive ni
siquiera en la díscola Bengasi.
¿Cómo hubiera sido Libia si ese boom cultural se hubiese
consumado? ¿Qué cambios se habrían producido en la mentalidad de esa juventud atada
por cada vez menos correas? Ya no oiremos a la gente inspirada por Masoud
Buisir mezclar la música tradicional libia con el Reggae caribeño, y el Hip Hop
tendrá que esperar para poder escucharse y crearse libremente en gran parte del
país.
En España la Movida marcó un hito cultural cuya importancia
es inestimable. Más de una generación se vio involucrada en ella y su
influencia, en cuanto a maneras de ver el mundo, las relaciones entre sexos e
incluso el poder político se extiende hasta nuestros días. La desolación
causada por la Guerra Civil Libia no se debe medir sólo a través de los daños
personales y materiales causados, a los traumas que crea y la pobreza que
genera, sino también en base a las grandes oportunidades que, por ahora, ha
tirado por la borda.
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